Entrevistas

Corea y Yucatán: una historia compartida que revive con cultura y fusión

Mérida, Yucatán.
La presencia coreana en Yucatán no es una tendencia reciente ni una moda impulsada por el K-pop o las series de Netflix. Es una historia profunda, poco conocida y con más de 120 años de antigüedad, que hoy busca ser reconocida, preservada y celebrada. Así lo explica Sousil Park, también conocida como Susy, investigadora, profesora y fundadora de la comunidad Corea Mérida, durante una entrevista donde abordó migración, identidad, mestizaje y cultura.

De Busan a Mérida: un viaje marcado por la educación y la identidad

Sousil Park nació en Busan, Corea del Sur, una ciudad costera que, según ella misma describe, comparte similitudes con Mérida por su entorno natural y su calidez humana. Tras formarse académicamente en Corea y comenzar una maestría, recibió la oportunidad de viajar a Estados Unidos para desarrollar el primer programa de idioma coreano en universidades y preparatorias del estado de Tennessee.

Sin embargo, Mérida ya formaba parte de su historia personal. En 2013 vivió en Yucatán para estudiar español, una experiencia que marcaría su vida. Años después, mientras realizaba su doctorado en Educación con especialidad en Metodología de Investigación Social en California, decidió regresar definitivamente a Yucatán para investigar, enseñar y reconectar a las comunidades con su herencia cultural.

Actualmente, Sousil Park imparte cursos en la UNAM campus Yucatán y desarrolla una investigación comparativa sobre la educación y la identidad de descendientes coreanos en California y Yucatán.

La primera migración coreana a Yucatán: 1905 y las haciendas

Uno de los ejes centrales de su investigación es la primera oleada de migración coreana a Yucatán en 1905. Más de mil coreanos llegaron a México tras responder anuncios laborales que prometían prosperidad agrícola. La realidad fue distinta: muchos fueron enviados a más de 30 haciendas henequeneras, donde enfrentaron condiciones cercanas a la esclavitud.

El dato clave es que el 90 % de los migrantes eran hombres. La escasez de mujeres coreanas provocó que muchos se casaran con mujeres mayas, dando origen a un mestizaje coreano-maya único en México. Sin embargo, este mismo fenómeno aceleró la pérdida del idioma, la gastronomía y las costumbres coreanas, ya que tradicionalmente son las mujeres quienes transmiten estos saberes dentro de la familia.

Apellidos, discriminación y pérdida de la lengua

Aunque muchos descendientes conservan apellidos de origen coreano como Kim, Park o Lee, estos fueron modificados con el tiempo por errores fonéticos en el Registro Civil o por discriminación, lo que llevó a varias familias a cambiar sus apellidos para integrarse y sobrevivir.

Según la investigadora, en muchos casos los bisabuelos decidieron no enseñar el idioma coreano a sus hijos debido a la exclusión social que enfrentaban. Hoy, varias generaciones después, existen descendientes que desconocen por completo su origen o que, aun conociéndolo, no se sienten motivados a reconectar con él.

Corea Mérida: educación, lengua y cultura como resistencia

Con el objetivo de recuperar la identidad y visibilizar la herencia coreana, Sousil Park fundó Corea Mérida, una comunidad dedicada a la enseñanza del idioma coreano, la historia, la gastronomía, el cine, la música y las tradiciones.

Lo que comenzó de manera modesta —con una pizarra y tres sillas en una plaza comercial— hoy se ha convertido en un proyecto cultural con impacto creciente, impulsado también por el auge de la cultura coreana contemporánea.

“El idioma es clave para recuperar la identidad. No se puede entender una cultura sin su lengua”, afirma Park.

Mestizaje más allá de Europa: una reflexión necesaria

Durante la entrevista, Sousil Park hizo una reflexión crítica sobre el concepto de mestizaje en México, que históricamente ha privilegiado la herencia europea, invisibilizando a las comunidades asiáticas.

“En México también hay descendientes coreanos, chinos, japoneses. El mestizaje es hermoso, pero solo si se reconoce”, señaló.

Cine y memoria: recomendaciones para entender Corea

Para quienes desean acercarse a la historia coreana, Park recomienda la película “Eneken” (filmada en Yucatán en los años noventa), que retrata la vida de los primeros migrantes coreanos. También sugiere “El Taxista”, una película coreana basada en hechos reales sobre la represión militar y el papel del periodismo internacional.

Además, invita a ver “El Juego del Calamar” desde una perspectiva simbólica, como una crítica profunda a la desigualdad social en Corea del Sur.

Eventos culturales en Mérida: juegos, música y fusión coreano-maya

Como parte de este esfuerzo cultural, Corea Mérida participará en el Maturifest el próximo 15 de junio, donde se presentarán juegos tradicionales coreanos.

El evento principal será el 22 de junio, titulado “Juego del Calamar versión Mérida”, en la Academia Artemia, cerca del Palacio de Justicia. El programa incluirá una fusión musical única entre música tradicional coreana, jarana y K-pop, interpretada incluso por músicos descendientes de coreanos.

Una invitación a reconectar con las raíces

Sousil Park invita a todas las personas que sospechen o conozcan su ascendencia coreana a acercarse y comenzar un proceso de investigación de sus raíces a través de archivos, actas y testimonios familiares.

“Recuperar la historia es un acto de dignidad”, concluye.

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